Hablemos de cine: Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge (2016) peleó y ganó su propia guerra para ser única en su género

Por Eddy Montilla.

Calificación: 8.3/10

Director: Mel Gibson.

Guión: Andrew Knight y Robert Schenkkan.

Título original: Hacksaw Ridge (2016) (inglés)

Género: guerra.

MPAA R (Menores de 17 años requieren el acompañamiento de sus padres o de un tutor adulto. La película contiene material exclusivo para adultos. Se recomienda a los padres investigar sobre la película primero).

Reparto principal: Andrew Garfield (como Desmond T. Doss), Hugo Weaving (como Tom Doss), Vince Vaughn (como Sergeant Howell), Sam Worthington (como Captain Glover), Matthew Nable (como el teniente Cooney)…

Duración: 139 minutos.

La mayoría de las películas de guerra que aparecen cada año son como los rollos de papel higiénico: importantes, pero de dudoso valor. Entre las honradas excepciones de filmes de guerra realmente buenos que vienen a mi mente en estos momentos, les puedo citar Sin novedad en el frente (1930), El puente sobre el río Kwai (1957), La lista de Schindler (1993), Salvar al soldado Ryan (1998) y Cartas desde Iwo Jima (2006). Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge 2016) está peleando y ganando su propia guerra para formar parte de esta gran lista gracias a la maestría con que su director, Mel Gibson, trató dos enfoques sobre la guerra que habían sido muy poco explotados.

Primero: en la somnífera era de héroes omnipotentes, machos cabríos y protagonistas de películas con una inagotable capacidad fortaleza física, el héroe en este caso es presentado en el polo opuesto. Desmond Doss (Andrew Garfield) es un objetor de consciencia, es decir, una persona que se rehúsa a hacer el servicio militar dirigido a la contienda bélica por razones morales y religiosas. Su débil complexión (comparada con la de otros compañeros) y su tajante decisión de servir en la guerra sin usar rifle, disparar ni matar al enemigo lo convierten en el perfecto blanco para ser el primer muerto en la guerra. Doss, prueba a lo largo del filme ser el más valiente de su unidad al pasar toda la noche salvando la vida de combatientes norteamericanos y hasta la de algunos soldados japoneses gracias una increíble determinación y fuerza de voluntad producto de su fe. Su casi marca registrada: “Dame uno más, Señor, uno más”. “Uno más, “uno más” durante el momento más crítico de la película hace estremecer hasta aquellos que se ufanan de tener un corazón impertérrito.

Segundo: muchos directores han puesto al desnudo los sentimientos de los soldados en el campo de batalla y han mostrado cómo usan sus convicciones religiosas como fuente de fuerzas para paradójicamente “matar al enemigo”. También hay muchas películas con pacifistas que buscan soluciones al conflicto bélico desde la comodidad de una oficina y lejos del campo de batalla. Pero en Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge (2016), usted se encontrará con algo completamente diferente: verá a Doss, un hombre cuya integridad lo ata a la idea de tener que servir a su patria en la Primera Guerra Mundial en Okinawa, pero cuya fe religiosa lo obliga al mismo tiempo a no violar el principio o mandamiento de no matar. Desmond Doss tiene que buscar la forma de que ambas situaciones coexistan armónicamente y todo eso, no dentro de una iglesia, sino entre balas y lanzallamas.

Salvo las excesivas e innecesarias escenas sangrientas, demasiado fuertes para un espectador aprensivo, y las últimas tomas donde aparece Doss descendiendo de la cresta como un simple mortal herido y luego aparece en la siguiente toma ascendiendo al cielo como un ángel, hay que quitarse el sombrero en señal de respeto para Mel Gibson por su obra de arte. En cuanto a Andrew Garfield (Desmond Doss), su actuación es tan buena que hasta los adjetivos clásicos que se usan para elogiar en ocasiones como estas quedan cortos. Sin duda, una gran película llena de emociones que le hará mantener la boca abierta por casi dos horas.

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