Las ideas de Jesús (3): sobre el dolor y el sufrimiento

Por Eddy Montilla-

Cuando era niño, mi hermano peleaba a veces con chicos de la escuela y la vecindad, muchos de ellos mayores que él. A veces llegaba a casa con algunos moretones, pero sonriente por su valentía. Contradictoriamente con esto, casi nunca iba al dentista. ¿La razón? Tenía miedo al dolor de la aguja. En otra historia, mientras practicaba el subjuntivo, una estudiante japonesa me dijo una vez lo siguiente: “Quiero que mis padres mueran sin sufrir”. Ambos casos se relacionan en el hecho de que, independientemente de la nacionalidad y convicción religiosa, el dolor y el sufrimiento son probablemente las dos cosas que más preocupan a la gente.

Puesto que los ejemplos son para aprender, veamos la forma como Jesús enfrentó el dolor y el sufrimiento y aprendamos de él. ¿Y por qué de Jesús? Porque ya desde el vientre de su madre, tenía que estar corriendo para escapar de la muerte. Nació en un establo junto con animales y sus excrementos (la Biblia no lo dice, pero un establo no vende perfumes ni se caracteriza por el buen olor tampoco). Además, fue ideológicamente incomprendido, torturado y asesinado sin culpa. Entonces, ¿quién puede enseñarnos mejor lo que es el dolor?

1. El dolor es una prueba con recompensa: los momentos de dolor y de sufrimiento son pruebas que templan tu espíritu y tus pensamientos. Te dan experiencias y estas te hacen más fuerte y sabio. Si estás pasando por un momento difícil, no olvides que tarde o temprano tu recompensa vendrá. Muchas veces no podemos entender eso porque el sufrimiento mismo nos hace ver solamente el lado de la pared que está más cercano, es decir, el dolor que sentimos y no nos deja ver la otra parte que está detrás de la pared, o sea, la recompensa que recibiremos al final. Nadie se queda sin recompensa después de cargar con su prueba de dolor y sufrimiento. Observa la vida de otros que han sufrido igual o más que tú: Nelson Mandela, 27 largos años en prisión sin ser culpable, Louis Braille, no vidente desde los cinco años o Juan Pablo II, cargando sobre sus hombros día tras días su enfermedad de Parkinson. Y mira sus recompensas: gracias a Mandela, gran parte de África cambió hacia la libertad; con Braille nació el sistema de escritura que existe en casi todo el mundo y que ha ayudado a millones de personas no videntes a poder leer. Juan Pablo II ha sido uno de los más grandes mensajeros de la paz que el mundo ha visto en las últimas décadas. ¿Y sobre Jesús? Bueno, ese señor iba caminando voluntariamente hacia una ciudad donde le esperaban latigazos y la muerte y al final cambió la historia del mundo: antes y después de él.

2. Tú no estás solo en tu sufrimiento: nadie está libre de sufrimiento. En un menor o mayor grado, todos sufrimos. Lo bueno es que no estamos nunca solos ni siquiera cuando nadie está a nuestro lado porque siempre recibirás consuelo y fuerza para seguir hacia delante de aquellos que en el pasado también sufrieron igual que tú y que vencieron igual que tú lo harás.

3. El dolor y el sufrimiento abren las puertas a la alegría al final del camino: cada quien recibe según sus capacidades. Cuando dentro de lo más profundo de nuestro dolor y sufrimiento miramos hacia los lados y vemos a otros que parecen no sufrir nada, casi siempre nos preguntamos: ¿Por qué a mí? Mira a él o ella. ¿por qué me ha tocado lo más difícil? La respuesta es que tú eres más fuerte que él o ella o que ambos juntos, tú eres más fuerte para poder sobrellevar los problemas. Dios sabe que si esa misma prueba hubiera recaído sobre otros, se habrían roto en “en mil pedazos” como el cristal más fino. No puedo pedirte que “estés alegre con tu dolor”, pero que lo mires desde otra perspectiva. Carga con tu cruz, con tu sufrimiento y véncelo. Ayuda también a los que no son tan fuertes como tú en su dolor. Y si en un momento vacilas, pierdes las fuerzas y un poco la fe, carga tus baterías haciendo una parada para leer lo que Jesús dijo una vez: “Vengan a mí los que se sientan cansados, que yo los haré descansar”.

Copyright 2017 Mundo Y Opinión.info.com. Todos los derechos están reservados.