Hablemos de cine: La Guerra del Planeta de los Simios (2017) ya no aguanta otra guerra

Por Eddy Montilla.

Calificación: 6.8/10

Director: Matt Reeves

Guión: Mark Bomback y Matt Reeves

Título original: War for the Planet of the apes (2017) (inglés)

Género: acción, aventura y ciencia ficción

MPAA PG-13 (Algunas escenas pueden ser inapropiadas para menores de 13 años. Se recomienda a los padres tener precaución).

Reparto principal: Andy Serkis (como César), Woody Harrelson (como Coronel), Karin Konoval (como Maurice), Steve Zahn (como simio malo) y Amiah Miller (como Nova)

Duración: 140 minutos

Si mi memoria no me falla, creo que es la segunda vez en menos de un mes que un lector me escribe para decirme que mi evaluación para una película es mucho más baja que la de otros críticos de cine. Me imagino que la razón se debe al hecho de que con el paso de los años la gente toma uno de dos caminos posibles: actúa con mucha lenidad o se vuelve gruñón. En materia de cine, por lo menos a mí me parece que es mejor tomar el segundo camino que excederse en indulgencia. Por eso, con nuestros ojos gruñones lo que vimos en La Guerra del Planeta de los Simios (2017) fue que de tanto extender la trama (vamos por el tercer filme) ya no hay dónde buscar algo nuevo, dónde afilar y la película se va quedando bota.

Pero para no ser llamado gruñón tres veces, empiezo alabando la forma como fueron usados los efectos especiales en el filme: tan naturalmente, sobre todo en la representación de la jungla que parece que nunca estuvieron presentes. En tiempos actuales cuando los directores compensan su ineficiencia para trabajar con la naturalidad haciendo uso de un diluvio de efectos, encontrar mesura en ese aspecto o una forma de hacerlos ver más natural merece indudablemente elogios. Me quito el sombrero ante Matt Reeves. Otro aspecto importante es el contraste entre su título y el centro de la trama: en realidad, la película, aunque tiene algunos momentos de acción, no hilvana en sus 140 minutos escenas bélicas entre simios y humanos porque la guerra era realmente emocional: César (Andy Serkis) buscando paz y futuro para su grupo mientras lidia con sentimientos de venganza por la muerte de sus seres queridos o el Coronel (Woody Harrelson), sin poder deshacerse del lastre del recuerdo después de lo que hizo con su hijo.

El Simio Malo (Steve Zahn) trae alegría singular en cada una de sus expresiones. Además, la relación entre los simios con Nova (Amiah Miller), la pequeña niña infectada por el virus que le impedía hablar, mostraba genialmente “el lado humano” de los simios que nos hace a nosotros, los humanos, parecer animales. Sobre César, no es necesario hablar mucho. Es muy fácil actuar cuando se está detrás de un disfraz, pero hacerlo bien es solo para los grandes. Lo que hizo Andy Serkis con la expresión de su rostro es como para chuparse los dedos después de tener en las manos un buen pollo frito. Si César fue grande en Roma, este César también fue grande aunque sea en la jungla.

Entonces, ¿por qué esa puntuación tan baja? Ya lo he dicho en el primer párrafo: me estoy volviendo gruñón y un gruñón no puede evaluar muy alto una trama con un final predeterminado, una trama en la que César parece un Moisés al final de la película que no puede entrar en la Tierra Prometida de los Simios. Si usted es un buen observador, notará que estos son los puntos clave del filme y en todos ellos solo hay una cosa: repetición.

Copyright 2017 Mundo Y Opinión.info. Todos los derechos están reservados.